Análisis técnico sobre la exportación de mascotas a países de Sudamérica. Requisitos de SENASA, certificados de salud y gestión de riesgos sanitarios.
La proximidad geográfica de Chile, Argentina o Colombia genera una falsa sensación de simplicidad administrativa que suele terminar en rechazos en los puestos de control fronterizo. En Trujillo, recibimos constantemente propietarios que asumen que por tratarse de países vecinos, los requisitos son laxos o negociables. La realidad técnica es que las autoridades sanitarias como el SAG en Chile o el ICA en Colombia operan bajo una tolerancia cero ante errores en la cadena documental y sanitaria.
El documento más importante para cruzar estas fronteras es el Certificado Zoosanitario de Exportación (CZE) emitido por SENASA en Perú. Este certificado no es permanente; tiene una validez que generalmente no supera los 10 días desde su emisión hasta el momento del embarque. Muchos viajeros en Trujillo tramitan el documento con demasiada antelación o sufren retrasos en sus vuelos, invalidando toda la trazabilidad sanitaria antes de siquiera salir del país.
El proceso para obtener este certificado requiere un examen clínico exhaustivo realizado por un veterinario colegiado que garantice la ausencia de enfermedades infectocontagiosas. Si el certificado de salud emitido en la clínica veterinaria tiene una fecha que no se alinea con las exigencias del país de destino, SENASA no emitirá el CZE. El rigor de este procedimiento se fundamenta en la prevención de la dispersión de patógenos transfronterizos, tal como analizamos en nuestra El Expediente de Exportación de Mascotas: Cadena Documental Completa, Taxonomía del Error y Reversibilidad.
Chile y Argentina son extremadamente estrictos con la administración de antiparasitarios internos y externos. La normativa exige que los tratamientos contengan principios activos específicos, como el Praziquantel para parásitos internos, y que se apliquen en una ventana de tiempo que suele oscilar entre los 15 y 30 días previos al viaje. Registrar un producto genérico o uno aplicado fuera de este rango temporal es motivo suficiente para que el animal sea retenido en la frontera para una desparasitación forzosa.
En consulta, vemos cómo se omiten datos como el nombre comercial del laboratorio o la fecha exacta de aplicación en el carné de vacunación. Para países como Colombia, la certificación de que el animal proviene de una zona libre de enfermedades específicas es un requisito que el veterinario debe validar bajo fe pública. Omitir el estado de salud del paciente en el punto de origen anula la validez del certificado sanitario internacional y pone en riesgo la admisión del animal en el país de destino.
Aunque los vuelos dentro de Sudamérica son más cortos que un viaje transatlántico, el estrés metabólico no disminuye proporcionalmente. El manejo en las pistas de aeropuertos con climas extremos, como el calor de Cartagena o la altitud de Bogotá, somete al animal a una demanda fisiológica severa. Los cambios bruscos de presión en vuelos de corta duración pueden provocar episodios de disbiosis o lipidosis hepática en felinos si el protocolo de ayuno y transporte no ha sido supervisado clínicamente.
La evaluación de la aptitud para el vuelo (fit-to-fly) debe considerar las condiciones del transporte y la infraestructura de la aerolínea. En Trujillo, realizamos este cribado clínico para asegurar que el animal no sufra colapsos térmicos o respiratorios durante el tránsito. Ignorar la preparación metabólica previa al embarque es el error que más vidas cuesta en el transporte aéreo de mascotas, independientemente de que el destino esté a solo tres horas de distancia.
La identificación mediante microchip, aunque no siempre es una exigencia legal estricta en todos los países de la región para ingresos temporales, es la única forma de garantizar que el certificado de salud pertenece realmente al animal que se presenta en aduanas. En Zoovet Travel, recomendamos siempre la implantación del transpondedor ISO 11784/11785 como una medida de seguridad administrativa. Sin una identificación inequívoca, cualquier duda del inspector fronterizo sobre la identidad del animal resultará en una detención inmediata.
La concordancia de datos entre el propietario y el animal en el sistema de SENASA debe ser absoluta. Un error de digitación en el número de pasaporte del dueño o en el código de la vacuna antirrábica detiene el flujo documental de manera irreversible. No es posible corregir estos errores en el aeropuerto; la única solución es reiniciar la cadena documental, lo que implica nuevos exámenes clínicos y nuevos pagos de tasas oficiales que el viajero no suele anticipar en su presupuesto de mudanza.
Un error en el plazo de desparasitación o una inconsistencia en el certificado de SENASA impedirá que su perro o gato ingrese a Chile, Argentina o Colombia. Zoovet Travel audita cada detalle técnico y sanitario para que el cruce de frontera sea una formalidad exitosa. Solicite su evaluación técnica en Trujillo contactándonos al . Proteja la integridad de su proceso con criterio veterinario especializado en exportación.
Calle Cuba 241, Urb. El Recreo — Trujillo, Perú